ENERGIZA TU SEXUALIDAD Y CREATIVIDAD

  ENERGIZA TU SEXUALIDAD Y CREATIVIDAD Cuando empecé por primera vez el camino de la sanación de la Diosa Guerrera al principio me mostré muy reciente a considerar mis creencias sobre la sexualidad. Mi mente me decía que me hallaba en un camino espiritual y no podía perder el tiempo en cosas tan triviales como curar décadas de porquerías acumuladas en el tema. ¡Yo me quedo como estoy gracias pero no!, era mi lema cuando tocábamos el tema del sexo. Sin embargo, cuando deshice los nudos y repare las fugas de mi propio flujo sexual interior, me hice un gran favor y devolví mi propia energía a mi cuerpo. Compartiré más cosas sobre mi viaje más adelante, En primer lugar, demos un vistazo general al terreno que recorremos juntas. Son enormes la confusión, el miedo, las distorsiones y las heridas que existen respecto al tema del sexo en nuestra cultura. Muchas mujeres están heridas de algún modo en su sexualidad; aunque sencillamente sea por el hecho de verse rodeadas de tantos anuncios que nos demuestran lo que se significa ser sexy y por los numerosos tabúes de la vieja escuela que afirman que ser sexy no perjudica en el momento de afirmar nuestro propio cuerpo y naturaleza. Hay muchas maneras de exprimirle el jugo a nuestra esencia sagrada y sexual. Aprendemos mucho sobre la sexualidad: es peligrosa, nos acarreara problemas, es vergonzosa, no es espiritual, nos herirán, nos rechazaran, nos verán como personas promiscuas, es demasiado, es demasiado poco, soy demasiado vieja para el sexo… A veces, cuando iniciamos un camino espiritual pasamos por alto de forma consciente planearnos nuestra naturaleza sexual creyendo que esta obstaculizara nuestro crecimiento. En el camino de la Diosa Guerrera, es más bien lo contrario; para convertirte en la mujer que tienes que ser es preciso que vuelvas a valorar tus ideas y creencias sobre el sexo. Muchas personas están confundidas en lo que respecta a su sexualidad. Si escuchas las historias de la gente sobre la energía sexual (y las historias que pueblan tu mente), oirás dos mentirijillas fundamentales muy interesantes. Una es la de que la sexualidad es sucia y pecaminosa. Para maquillar esta mentirilla se dice que tu sexualidad debe controlarse porque, si no, te convertirás en un animal que salta sobre todo lo que se mueve, destruye civilizaciones siguiendo la estela de su lujuria carnal y terminara haciéndote arder en el infierno para siempre. (Ríete si quieres, pero es terrible ver lo que llevamos dentro a causa de esta forma de pensar) Segunda mentirilla es que la única manera de conseguir algo en la vida es llevando tu sexualidad a flor de piel. Para maquillar esta segunda mentirilla se dice que si quieres ser popular, que se fijen en ti y te valoren, si quieres encontrar pareja o tener posesiones materiales, tienes que exudar una gran cantidad de vibraciones sexuales y llevar poca ropa para que se vea la mercancía. (Para mas información abre una revista cualquiera, echa un vistazo a las vallas publicitarias o enciende la televisión.) Te invito a que elimines todas las historias que te has contado a ti mismo sobre el sexo, y las de los demás, y busques el cubo de basura más cercano. Y ahora empecemos desde el principio con la información que desearía que todos hubiéramos podido obtener con amor antes de llegar a los ocho o nueve años de edad. En primer lugar, la energía sexual es una potente fuerza que fluye a través de los pájaros, las abejas, las flores y los árboles, y a través de ti. Es una energía blanca e inmaculada como la nieve que danza a través de todos los seres de dos y de cuatro patas, de los animales que reptan y nada, y de todas las plantas, desde las semillas hasta las flores y los frutos. No es nada malo, no es sucio, inmoral ni moral. Es la fuerza motora de la creación del planeta. Un buen sexo nos libera de nuestra mente y nos sumerge en los hermosos placeres del cuerpo, borra limitaciones y bloqueos, y ablanda nuestras corazas habituales. Un sexo magnifico nos aleja de nuestra personalidad y nos hace penetrar en el alma y en nuestra conexión con toda la vida. A veces es cálido e insistente como el fuego; a veces fluye como el océano un día sin viento. Tu respiración fortalece su poder juguetón, mientras que el miedo y el estrés lo apagan. Tu sexualidad es uno de los mejores regalos que la divinidad tiene para ti y los afortunados con quienes decidas compartirla.